FANTASÍA
Tienes el rostro celestial
Sonríes, y me miras como quien
contempla una obra de arte.
Tienes siempre palabras
Para aprenderme, para regalarme,
Para concebirme bonita, para
inventarme.
Tienes
Un acento imposible,
Los pies calientes,
Los brazos llenos de abrazos hechos
a mi medida.
Tienes esos cabellos blancos
Y una copa de vino entre las manos
Y la sorpresa intacta.
No eres de este mundo, no lo eres
Y consigues, con estos poquititos,
Sacarme un esplendor que nunca
tuve.
Tienes la confianza ciega de un infante,
El valor de un guerrero,
La ternura paciente del maestro
Y la bendita pasión del inexperto.
Tú no me ves el rostro,
Ni este cuerpo imperfecto:
No me haces un recuento
De los múltiples abandonos que
adornan mi piel,
De las asimetrías que me envuelven,
Eres ciego a todos los horrores que
a otros alejaron
No sé qué enfermedad te habita el
alma,
Pero te puedo asegurar que no me
quejo.
¿Recuerdas esa tarde?
La frase, el balbuceo, el
intercambio loco de reojos
Y de ruborizados destellos
Abriéndose paso
En desnutridos siglos de soledades
mutuas.
La despedida breve que invitaba
A repoblar el mundo con nuestro
reencuentro:
y la mueca imposible de un “te veo
después”.
Era así que yo me imaginaba al
amor:
Con certidumbres, sin estrategias,
Con la limpieza del ardor que
hierve,
Sin esconderse, muriéndose de
ganas,
Agitado y torpe y principiante,
sin importar si era o no repetido,
Pero tan nuevo, con esa variable
Que era la suma de nuestras
preciosas insignificancias.
Te gusta cuando te miro
Porque sabes que se me abren los
labios,
Como por la sorpresa,
Como por el encanto.
Te gusta cuando me abalanzo a ti
Y no puedo parar
Y mi diálogo fluye a borbotones
Porque adoro llenarte de palabras,
De promesas, de piropos,
De insensateces varias, de consuelos.
Y repetir tu nombre y contárselo al
aire
Y sostener una copa de vino con los
pelos al viento
en esa playa que nos vio nacer.
Y saber que
El sueño que me abraza se deleita
en adivinar
Que esta noche volverá a yacer al
abrigo crepitante
de la silueta alípeda que dibuja
inconsciente tu cuerpo en el descanso.
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