Ooopss


Lo he hecho otra vez,
No he jugado bien,
Me he saltado todas las jodidas reglas
Con la anarquía propia del descontrolado,
Con el optimismo absurdo del sabelotodo,
Irrespetuosa de todo y de todas.
Lo he hecho otra vez,
Me he puesto a creer que acabaría con los males que te acechan
Que sería tu cura y tu solaz.
Y un secreto a voces
Y que la pasión
Nos daría la libertad
Y el peligro
Habría sido el mejor de los remedios.
Ya debería estar acostumbrada
A no cantar victoria antes de la guerra.
Pero yo, que vivo en este mundo paralelo,
que me nutro de silencios y de anhelos estúpidos,
que me creo la reina del mundo y la más especial
y preparo mi voz y
me perfumo todavía con esa premura
y creo que está por llegar
el caballero que se desarme
y me
y me reviva y me transforme en una criatura bonita,
yo no quiero ver
que hay una pequeña posibilidad
de que nadie me mire con este candor y admiración
con estos ojos llenos de ternura
con los que yo gusto de mirarme algunas veces.
Que puede que no llegue el ansiado día
En que mi cansancio pueda apoyarse en un afecto,
En que la escasa juventud y estas desmesuradas ganas
despierten locuras o ansias de fusión.
Son ya cuarenta y tres primaveras abrazándome
Como camino al maravilloso mundo
De la entrega mutua,
Unas veces en limbos y otras en infiernos,
Las menos creyendo que el momento ha llegado.
Cuarenta y tres largos años
Poniendo a Eros como meta
Con dardos que sólo a mí me hieren.
Tal vez sea el momento de dejar de esperar,
O de ver
Ese rostro abatido del hombre de pelo rojo,
De mirar
Allá Donde siempre me doy la vuelta,
Tal vez sea el momento de la humildad,
Tal vez sea el momento de querer
Que te miren de verdad y no sólo ese oscuro rato
Que desatará de nuevo la rabia que malcontienes
En esta jodida contienda absurda.











Comentarios

Entradas populares