A quien me quiera mil



Yo ando estos días
Con ganas de ti
Haz el favor de buscarme
Con ahínco,
Como si fuese hoy
Nuestro último día en este planeta.
A la desesperada
Y quién sabe por qué
Estos humores
Corpóreos
Que laberintan el alma
Con sus caprichos.
Estos humores, digo,
Porque fue inesperado
Un beso sin expectativas,
Una especie de siesta acompañada,
Y ocurrió la tragedia:
Se me abrieron los ojos, y los brazos
Y el sexo ya sin ganas se alegraba
De haberse amamantado
Con alimento nuevo.
La mujer asexuada descubrió
A una sensual y ardiente
Ninfa madura
Y ahí estaba yo, otra más;
Una yo hecha de mis retazos
Pero con ademanes saltarines
Y deseos de ti.
Por supuesto tú
Te empeñas en hacerme chantaje,
Te escondes tras el cuerpo equivocado,
Al que corro detrás, sin importarme
Cuántas ganas me tenga el elegido,
Y tantas trampas me pones que me veo
Pidiendo clemencia a individuos
Que están mirando en dirección opuesta.
Me sonrojo,
Porque soy tímida y exagerada,
Porque soy orgullosa y no me gusta
Meter la pata.
Y creo que los quiero,
y
Juego a ser una Eco indigna,
Dándole bola a pensamientos locos
Que me convierten en una sirena soñolienta
Una intacta mitad con la que sólo puedo
Ser acuática.
Ven ya, dame una pista
O cuélate en mis noches desveladas
A modo de cometa
O de estrella fugaz, o de casino de provincias.
Haz algo que me permita
Seguir jugando a que me quieres mil!


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