Taliu (a tia)
Eras lobo que acechaba en el bosque
A ratos
Y le daba sentido a los días
Desde la primera noche.
Nos regalamos
Titubeos delirantes,
desconocidamente imperfectos:
Dos sombras ardientes y un lugar robado.
Recuerdo mi incontinencia,
Tus ojos de sur, ojos sin madre,
A través del miedo, y del deseo.
Tenerte cerca, tenerte aquí
Como esas veces en las que susurrabas
Y aullabas y me hacías creer que eras valiente
Para dejarme a solas con las estrellas.
Esa voz entrecortada y la piel
Color oscuro isla que nunca habitaste,
La consonante aspirada que me conmueve, por extranjera loca-
Me sigues lanzando
Esas frases a medias
Como un niño sin grandes condiciones
Y yo sé que verte sería un bálsamo
Y que estás, y que eres, y que tienes en ti
Toda la valentía que no dices,
Pero aún no nos quiere este destino.
Prefiero no contar los años
Que separan las promesas
Y pensar en cómo resbalaba el vino
En nuestro enredo tan sencillo
Cómo tus ojos, ciegos en el asfalto,
recorrieron aquellas despedidas
como una flecha sin diana.
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