Trocitos




Quemas, tristeza
Me sorprende tu insistencia
Tu  memoria
Por momentos me olvido de que existes
Y de repente vuelves a tu raro epicentro.
Y debo confesar que me das pena
Logro mirarte bien, con esa joroba que te oculta el rostro,
Tu sinceridad me conmueve,
Y lo inútil que es tratar de distraerte.
Eres rematadamente idiota,
Por curiosa estás aquí,
Por no pararte a escucharme.
No me gusta repetir los telodije,
¡Pero es que te lo dije!
Eres igualita que un niño,
Siempre dispuesta a desafiar a la verdad
Pero eres tan anciana compañera…
A veces creo que te emociona
Revivir historias similares.
Vete un rato al carajo,
me tienes esclava de tus caprichos,
subiendo y bajando al ritmo de
tus ganas de dar cuerda al mundo,
dejándote apagar
dejándote insultar
siempre delante de luminosos faros
cegados de esplendor propio.
Haz el favor
de dejar de mirar

donde nadie te ve.

Comentarios

Entradas populares